La Pagoda de Chanteloup: Un soplo de Oriente en el corazón del Valle del Loira
A tan solo unos minutos del centro de Amboise, discretamente ubicada en medio de un bosque, se encuentra una de las atracciones más singulares de la región: la Pagoda de Chanteloup.
Lejos del bullicio de los grandiosos castillos renacentistas, este lugar, suspendido entre dos mundos, invita a una escapada completamente diferente: más íntima, más inesperada, casi atemporal.
Una historia de amistad grabada en piedra
Incluso antes de que aparezca al doblar la curva del camino, la pagoda cuenta una historia. La historia de Étienne-François de Choiseul, poderoso ministro de Luis XV, favorito de la Marquesa de Pompadour, quien cayó en desgracia y fue exiliado a Amboise. Lejos de desanimarse, mandó construir allí una suntuosa finca, donde se reunían intelectuales y cortesanos leales. La pagoda, construida en 1775, fue concebida como un monumento a la amistad y la gratitud hacia quienes no la abandonaron. Dieciséis placas de mármol grabadas con caracteres chinos aún adornan su fachada, evocando la paz entre los pueblos y la gratitud hacia los amigos leales. Estos valores profundamente humanos confieren a este lugar un alma singular.


Un cambio de aires total a un paso de Amboise.
La visita comienza en el Jardín Chino Fü Hsi, y el cambio de escenario es inmediato. Las fragancias orientales, la decoración apacible, las suaves formas del jardín… todo invita a olvidar que uno se encuentra en Touraine. Durante un breve paseo, uno se transporta a otro lugar, a una atmósfera serena y cautivadora.
Al salir del jardín, un pequeño sendero arbolado conduce al estanque, donde la pagoda se revela en todo su esplendor: 44 metros de altura, reflejada silenciosamente en el agua a sus pies. La vista es impresionante, y la singularidad de la estructura refuerza la sensación de haber descubierto algo verdaderamente precioso.
Un lugar para respirar, contemplar y disfrutar.
Quizás lo más impactante al pasear por este parque sea la calidad del silencio. Los visitantes leen a la sombra de los árboles, escriben a la orilla del agua, dejando que sus pensamientos fluyan. Es un mundo aparte, lejos de las multitudes y el ruido. Aquí, cada uno parece haber encontrado su propio ritmo.
Un árbol llama la atención: pequeños trozos de papel danzan con el viento, portando los deseos de quienes estuvieron antes. Un gesto sencillo y conmovedor que dice mucho sobre la atmósfera del lugar.
Para los más aventureros, subir a la pagoda hasta la cima ofrece una vista impresionante del bosque circundante y, a lo lejos, la silueta del Castillo de Amboise. Una recompensa que bien vale el esfuerzo.
Para prolongar su estancia, el lugar ofrece numerosas opciones para disfrutar al máximo: un paseo en barco por el lago, juegos de madera para todas las edades y una encantadora tetería al aire libre decorada con piezas de segunda mano. De abril a septiembre, incluso podrá disfrutar de una cesta de picnic con especialidades locales.


Una auténtica escapada
En una región dominada por el río Loira y sus castillos, la Pagoda de Chanteloup ofrece algo verdaderamente precioso. Un lugar donde la historia se entrelaza con delicadeza, donde Oriente y Occidente se encuentran con elegancia, y donde simplemente se puede ser.
Tanto si viene en familia, con amigos o busca un momento de paz, este lugar le recibirá con un encanto único: apacible, poético y con un toque mágico. Un destino que merece ser compartido.
Información útil
La Pagoda de Chanteloup está abierta del 14 de marzo al 11 de noviembre de 2026. Consulte el horario detallado en la página web oficial.











