{"id":6334,"date":"2024-01-25T12:43:55","date_gmt":"2024-01-25T11:43:55","guid":{"rendered":"https:\/\/amboise-valdeloire.com\/?page_id=6334"},"modified":"2025-09-11T09:50:46","modified_gmt":"2025-09-11T07:50:46","slug":"castillo-real-amboise","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/amboise-valdeloire.com\/es\/castillo-real-amboise\/","title":{"rendered":"Castillo real de Amboise"},"content":{"rendered":"\t\t
\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\tEl Castillo Real de Amboise<\/strong> es, sin duda, la cuna del Renacimiento en Francia<\/strong> y el primero de los castillos renacentistas<\/strong>. De sus or\u00edgenes medievales<\/strong>, solo quedan algunos elementos de sus impresionantes murallas, como la Torre Gar\u00e7onnet<\/strong>, que domina el Loira<\/strong>. De hecho, es el rey Carlos VIII<\/strong> quien construy\u00f3 este elegante palacio, destinado a albergar a la corte en el coraz\u00f3n del Valle del Loira<\/strong>. Nacido en Amboise el 30 de junio de 1470, Carlos VIII<\/strong> creci\u00f3 en el antiguo castillo, redise\u00f1ado por su padre, Luis XI<\/strong>, sobre los cimientos de una fortaleza medieval<\/strong>. Pero fue su descubrimiento de los fant\u00e1sticos paisajes italianos, sus jardines y su arquitectura revolucionaria para la \u00e9poca lo que llev\u00f3 al soberano a transformar su noble ciudad de Amboise<\/strong>, y especialmente su castillo, en una maravilla del Renacimiento.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t En 1494, el rey Carlos VIII<\/strong> reuni\u00f3 al ej\u00e9rcito real para lo que se convertir\u00eda en la Primera Guerra Italiana. Ansioso por ser coronado rey de N\u00e1poles, cruz\u00f3 los Alpes, conquistando una tras otra las ciudades italianas m\u00e1s bellas, como Florencia y Roma, antes de derrotar a su rival, el rey de Arag\u00f3n. Cautivado por las bellezas de la Italia del siglo XVI, reuni\u00f3 una compa\u00f1\u00eda de varias docenas de artistas y artesanos italianos con la misi\u00f3n de traer a Francia, adem\u00e1s de los numerosos tesoros recopilados, una nueva forma de vida, conocida posteriormente como el \u00abRenacimiento\u00bb. Amboise y sus castillos<\/strong><\/a> sirvieron como un campo de pruebas a escala real para todos estos geniales artistas.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t \u00a1A un visitante contempor\u00e1neo le resultar\u00e1 dif\u00edcil imaginar el impresionante edificio erigido para el rey en 1495! De hecho, el actual Castillo Real de Amboise<\/strong> apenas conserva una cuarta parte de su estructura original. La residencia real, de dos plantas, alberga ahora el dormitorio del rey, el comedor, la sala del consejo y mucho m\u00e1s. A finales del siglo XV, la meseta que domina el Loira estaba salpicada de edificios, conectados por galer\u00edas y pasadizos. En su centro se encontraba la magn\u00edfica colegiata de Saint Florentin. El abandono y la destrucci\u00f3n han reducido, lamentablemente, la superficie edificada al veinte por ciento de su apogeo, pero el prestigio del lugar se mantiene.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t La agitaci\u00f3n alcanz\u00f3 su punto \u00e1lgido el 7 de abril de 1498. El rey organiz\u00f3 un torneo de tenis en el Castillo de Amboise<\/strong>. La gente abarrotaba los pasillos para presenciar la competici\u00f3n. Al cruzar la Galer\u00eda Haquelebacq<\/strong>, su cabeza golpe\u00f3 violentamente el dintel de una puerta baja. Aturdido, el rey se levant\u00f3 e incluso vitore\u00f3 a los mejores jugadores. De repente, \u00a1se desplom\u00f3 de nuevo! Lo llevaron, delirante, a un pasillo insalubre, donde yaci\u00f3 agonizante durante varias horas. Alrededor de las once de la noche, un cronista escribi\u00f3: \u00abEl rey ha muerto, si Dios quiere\u00bb. As\u00ed muri\u00f3 el primer rey del Renacimiento franc\u00e9s, a la edad de 27 a\u00f1os, \u00a1un destino tr\u00e1gico para un rey de apenas un metro y medio de altura!<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t Luis XII<\/strong> sucedi\u00f3 a Carlos VIII<\/strong> y, a falta de heredero, trajo a su primo m\u00e1s cercano, el joven Francisco de Angulema, a Amboise<\/strong>. Con apenas cuatro a\u00f1os, el ni\u00f1o creci\u00f3 en el Castillo de Amboise<\/strong> y recibi\u00f3 la educaci\u00f3n propia de un hipot\u00e9tico futuro soberano. All\u00ed ya demostr\u00f3 un car\u00e1cter fuerte y una gran valent\u00eda. Cuando Luis XII falleci\u00f3 a principios de 1515, era natural que el joven, entonces de 21 a\u00f1os, se convirtiera en el rey Francisco I<\/strong>. \u00c9l, a su vez, parti\u00f3 hacia Italia, de donde regres\u00f3 coronado con la gloria de la victoria en Marignano, deseoso de reproducir tambi\u00e9n las maravillas descubiertas al otro lado de los Alpes. As\u00ed, el Castillo Real de Amboise<\/strong> se transform\u00f3 una vez m\u00e1s, al igual que sus vecinos de Blois<\/strong> y Chambord<\/strong>.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t Uno de los principales testimonios de la vida de Francisco I en Amboise sigue siendo la invitaci\u00f3n que recibi\u00f3 Leonardo da Vinci<\/strong><\/a>, el genio florentino, para que se estableciera en la hermosa ciudad a orillas del Loira. Fue en el oto\u00f1o de 1516 cuando Leonardo da Vinci instal\u00f3 sus caballetes y pergaminos en Amboise, en el Castillo de Clos Luc\u00e9<\/strong><\/a>, a poca distancia del Palacio Real. Trabaj\u00f3 all\u00ed para el rey durante tres a\u00f1os antes de fallecer el 2 de mayo de 1519. De acuerdo con su voluntad, fue enterrado en la colegiata de San Florentino del Castillo Real. Sus presuntos restos, exhumados m\u00e1s de tres siglos despu\u00e9s, descansan ahora en la joya g\u00f3tica de la Capilla de San Huberto, magn\u00edficamente restaurada en 2024.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t En 1830, otro rey, Luis Felipe, tom\u00f3 posesi\u00f3n del ilustre monumento. Se comprometi\u00f3 a preservar lo que se pudiera, pero el castillo hab\u00eda sufrido los estragos del tiempo. Fue en estas condiciones que una personalidad extraordinaria se instal\u00f3 all\u00ed, muy en contra de su voluntad, durante varios a\u00f1os. Tras luchar contra el ej\u00e9rcito franc\u00e9s en el desierto argelino, el emir Abd El Kader<\/strong> fue hecho prisionero y trasladado a Amboise con veinticinco miembros de su \u00absmala\u00bb. Desacostumbrados al crudo invierno del Loira, diez de ellos perdieron la vida. Ahora descansan en el barrio musulm\u00e1n, situado en lo alto de los magn\u00edficos jardines del Castillo Real de Amboise<\/strong>.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t Cada a\u00f1o, desde primeros de diciembre, el Castillo Real de Amboise<\/strong> se ilumina con mil luces. \u00a1Es Navidad en el Pa\u00eds de los Castillos<\/strong>! Las habitaciones hist\u00f3ricas est\u00e1n adornadas con una decoraci\u00f3n m\u00e1gica, los abetos llenan los pasillos y el entretenimiento m\u00e1gico deslumbra a j\u00f3venes y mayores por igual.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t
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\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\tItalia y los Or\u00edgenes del Castillo Real de Amboise\n<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t
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\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\tLa muerte del rey Carlos VIII en el Castillo Real de Amboise<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t
Fran\u00e7ois I y la ascensi\u00f3n al trono del Castillo Real de Amboise\n<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t
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\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\tLeonardo da Vinci, una estrella en el Castillo Real de Amboise\n<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t
Luis Felipe, rey de Francia, en el Castillo Real de Amboise\n<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t
\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\tNavidad en el Pa\u00eds de los Castillos\n<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t